
Mis ojos suelen confundir lo real con lo
soñado, mis ojos tan acostumbrados a
ilusiones, fantasías que jamás
aceptarían que en mi vida sos real
porque insisten en pensar que el amor
mágico, eterno y los ángeles dorados
no se vuelven realidad.
Un cuarto sin libros, es como un cuerpo sin alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario